África en penumbras, el desafío del siglo

0
29

Por Richard Ruíz Julién

(PL) La electrificación insuficiente de África centra la atención de expertos al ver los problemas de energía como uno de los principales desafíos en lo relativo al desarrollo.
Las cifras indican que la red eléctrica en el continente genera 160 mil megawatios (MW) -el equivalente a Alemania-, dos tercios de los cuales corresponden al norte y a Sudáfrica; el resto solo cuenta con 53 mil MW.El ritmo de instalación de la potencia eléctrica, que no ha sido el mismo que el del crecimiento económico, es más un lastre que una ayuda, sostienen los especialistas.

Se calcula que hay 600 millones de africanos que no tienen acceso a la energía.

Momar Nguer, exdirector de esta división para África y Oriente Próximo, señaló en una conferencia en la Universidad de Addis Abeba que incluso ‘hay muchas más personas que no tienen acceso al fluido de lo que muestran las estadísticas’.

‘De hecho, no basta con vivir en una ciudad que disponga de red eléctrica. Hay que tener medios para acceder a un precio asequible. Aparte del tema del acceso, también se plantea el coste y la fiabilidad de las redes’, asegura Nguer.

Además, ‘permitir el acceso a una energía sostenible’ es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados en septiembre de 2015 por Naciones Unidas.

El informe Electricity Beyong The Grid [La electricidad más allá de la red] pone de manifiesto que la red centralizada no puede ser la única respuesta a estas necesidades, recuerda el funcionario.

Pasa por el desarrollo de soluciones complementarias desconectadas de la red (off-grid), a la escala de un hogar (sistemas domésticos) o de una pequeña comunidad (mini-grid).

‘Calculamos que el 30% de las necesidades en las zonas rurales podrían satisfacerse mediante la ampliación de las redes tradicionales centralizadas’, afirma Haile Bogale, ingeniero jefe de la Empresa Eléctrica de Etiopía.

Pero para su colega, la especialista Sarah Mohamed, esto es demasiado optimista. ‘Cuando se suministra electricidad por ampliación de red, solo el 10% de los habitantes acceden a ella’, matiza. ‘Además, son los que ya disponían de grupos electrógenos’.

‘Para las propias ciudades, dado su alejamiento entre ellas y las pérdidas en el transporte en la red, que pueden alcanzar un 20 por ciento, es mejor desarrollar la generación de proximidad, descentralizada’, opina Momar Nguer.

Estas centrales próximas a cada ciudad podrían funcionar con energía solar y estar equipadas con un sistema de almacenamiento al que se le añadiría gas o diesel de reserva, por ejemplo.

Pero lo que habría que desarrollar más son las instalaciones fuera de red (off grid) y mini-redes para los pueblos, a su consideración.

No obstante, estas últimas, que incluyen un aspecto relacionado con el mantenimiento y la explotación y que requieren un tercer actor, el operador, son más complejas en lo que respecta a la gestión.

En general, recuerda Bogale, ‘la necesaria implicación conjunta de inversores públicos y privados, el reparto de sus respectivos retornos de la inversión… hacen que los temas de las infraestructuras sean complejos’.

‘Todos los proyectos deberían estar centralizados, por ejemplo en la Unión Africana y el Banco Africano de Desarrollo, para asignar más eficientemente los fondos aportados por donantes occidentales. Estas instituciones deberían poder explicar claramente a sus donantes para qué se ha usado su dinero’.

Pero lo que África necesita realmente es que ‘surjan líderes en el sector de la energía con espíritu emprendedor’.

Según los observadores, esto permitiría lograr importantes avances en la electrificación del continente.