26.2 C
Santo Domingo
martes, marzo 17, 2026
spot_img

Dos semanas de guerra con Irán ponen a Trump


Washington — En las dos semanas transcurridas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, el presidente Donald Trump ha quedado cada vez más a la defensiva en el terreno político.

Se ha mostrado cada vez más irritado con la cobertura informativa y no ha logrado encontrar una explicación convincente de por qué comenzó la guerra —ni de cómo terminará— para una población preocupada por las muertes de estadounidenses en el conflicto, la alza vertiginosa de los precios del petróleo y la caída de los mercados financieros. Incluso algunos de sus simpatizantes cuestionan su plan y su popularidad general está disminuyendo.

Por su parte, Moscú está recibiendo un impulso desde los primeros días de la guerra después de que Trump flexibilizó las sanciones sobre algunos envíos de petróleo ruso. Eso, combinado con el aumento de los precios del crudo, socavó el esfuerzo de años por recortar la capacidad del presidente Vladímir Putin para librar la guerra en Ucrania.

TE PUEDE INTERESAR:

Luego están los demócratas, que quedaron desorientados luego que Trump ganara las elecciones de 2024. Con el control del Congreso en juego en los comicios de medio mandato de noviembre, el partido se ha unido para oponerse a la estrategia de Trump hacia Irán y señalar la turbulencia económica como prueba de que los republicanos no han cumplido sus promesas de reducir los costos cotidianos.

«Creo que los demócratas están bien posicionados para este noviembre y las elecciones intermedias», afirmó Kelly Dietrich, directora ejecutiva del National Democratic Training Committee, que capacita a simpatizantes del partido para postularse a cargos públicos y para integrar equipos de campaña.

Dietrich sostuvo que las últimas dos semanas muestran que el gobierno de Trump ha fallado en la planificación a largo plazo. «Están improvisando, y el resto de nosotros estamos pagando el precio», expresó.

De regreso a Washington después de pasar el fin de semana en Florida, Trump dejó ver el domingo algunas de sus frustraciones, arremetiendo contra aliados y otros países que dependen del petróleo de Oriente Medio por no hacer más para contrarrestar a Irán. Mencionó en específico al primer ministro británico Keir Starmer, de quien dijo que inicialmente se negó a poner portaaviones británicos «en peligro».

«Ya sea que recibamos o no apoyo», subrayó Trump, «puedo decir esto, y se los dije: Lo vamos a recordar».

Trump busca ayuda para asegurar el estrecho de Ormuz

El presidente utilizó gran parte del fin de semana para pasar horas en su club de golf en West Palm Beach, Florida. También asistirá el sábado por la noche a una recaudación de fondos a puerta cerrada para el super PAC de su MAGA Inc. en su propiedad de Mar-a-Lago.

El fin de semana pasada, también jugó al golf en otra de sus propiedades del sur de Florida un día después de presenciar la llegada solemne de los cuerpos de seis soldados de Estados Unidos muertos en la guerra con Irán. Un comité de acción política utilizó una foto del evento en un correo electrónico de recaudación de fondos, pero Trump restó importancia a una pregunta sobre si era apropiado, diciendo: «no hay nadie que sea mejor para las fuerzas armadas que yo».

Trump y la Casa Blanca se quejan cada vez más de la cobertura mediática del conflicto. El sábado aplaudió a su regulador de radiodifusión por amenazar con retirar licencias de transmisión a menos que «rectifiquen el rumbo».

Dijo con enojo a los reporteros que lo acompañaban en el avión presidencial que la cobertura de la guerra ha sido influenciada por la propaganda iraní, que exageró la fuerza militar y política de los líderes de Irán y su apoyo entre la población.

El presidente —que aparte de Israel, mantuvo a sus aliados al margen de sus aviones de guerra contra Irán— comenzó a insinuar el fin de semana que Estados Unidos tendrá que apoyarse en la comunidad internacional para ayudar a que los petroleros se desplacen por el estrecho de Ormuz, donde el transporte se ha visto gravemente interrumpido, lo que ha sumido a los mercados energéticos globales en una espiral.

Irán ha afirmado que planea mantener los ataques contra la infraestructura energética y usar su cierre efectivo del estrecho como palanca contra Estados Unidos e Israel. Por esa vía marítima fluye una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

Trump afirmó que Estados Unidos estaba hablando con «unos siete» países sobre brindar apoyo militar para ayudar a reabrir el estrecho. No mencionó a las naciones y no dio indicios de cuándo podría formarse dicha coalición.

«Es algo que nosotros no necesitamos y estos países sí», afirmó el presidente, añadiendo: «Creo que es algo bueno que otros países se sumen».

Al señalar a los aliados europeos, Trump también dijo: «Siempre estamos ahí para la OTAN» y «sería interesante ver qué país no nos ayudaría con un esfuerzo muy pequeño».

«En realidad estoy exigiendo que estos países se sumen y protejan su propio territorio», reiteró Trump.

Pero otros países han reaccionado hasta ahora con cautela.

Corea del Sur planea «coordinarse estrechamente y revisar cuidadosamente» los comentarios de Trump, y Japón está observando de cerca los acontecimientos. Pero el Ministerio de Defensa británico señaló que estaba «discutiendo con nuestros aliados y socios una serie de opciones para garantizar la seguridad de la navegación en la región».

Un portavoz de la embajada china en Washington dijo que mantener el estrecho «seguro y estable sirve a los intereses comunes de la comunidad internacional» y que «como amigo sincero y socio estratégico de los países de Oriente Medio, China seguirá fortaleciendo la comunicación con las partes pertinentes». Trump —quien tiene previsto visitar Beijing a finales de este mes— se negó a revelar si China se sumaría al esfuerzo.

Trump había prometido al inicio de la guerra que buques navales de Estados Unidos escoltarían a los petroleros a través de la vía marítima. Pero eso aún no ha ocurrido.

Aun así, las dudas sobre el estrecho siguen socavando la reciente proclamación de Trump durante una mitin en Kentucky de que: «Hemos ganado».

«Ya sabes, nunca te gusta decir demasiado pronto que ganaste. Ganamos», manifestó. «Ganamos, en la primera hora, se acabó».

La guerra tiene implicaciones políticas de gran alcance.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también anunció esta semana una exención de 30 días a las sanciones contra Rusia con el objetivo de liberar cargamentos de petróleo ruso varados en el mar para ayudar a aliviar la escasez de suministro causada por la guerra con Irán.

Eso ocurre pese a que los analistas señalan que el aumento descontrolado de los precios del petróleo debido a bloqueos de producción en el golfo Pérsico está beneficiando a la economía rusa. Moscú dependía en gran medida de los ingresos petroleros para financiar su guerra en Ucrania, y las sanciones eran un obstáculo cada vez mayor.

Algunos de los principales aliados de Washington han denunciado la medida por considerar que fortalece a Putin. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy calificó la flexibilización de sanciones como «no la decisión correcta» y dijo que «ciertamente no ayuda a la paz» porque conduce a un «fortalecimiento de la posición de Rusia».

Con las contiendas legislativas intensificándose, se le preguntó a Trump sobre el posible impacto político del aumento de la gasolina entre los votantes.

«Políticamente, desde luego, a todos nos preocupa —tengo que hacer lo correcto», dijo Trump el domingo por la noche. «No puedo decir: ‘Caray, no quiero tener ningún impacto en los precios del petróleo durante tres o cuatro semanas, o dos meses, y vamos a dejar que Irán tenga un arma nuclear'».

Aun así, el secretario de Energía, Chris Wright, dijo el domingo en el programa de NBC «Meet the Press» sobre los precios más altos de la energía: «Los estadounidenses lo están sintiendo ahora mismo» y lo sentirán «durante unas semanas más».

Irán también ha dividido incluso a la base del movimiento MAGA de Trump (siglas en inglés de «Hagamos grande a Estados Unidos otra vez»), entre quienes apoyan la intervención y otros que dicen que Trump hizo campaña explícitamente con la promesa de poner fin a las guerras.

La turbulencia política ha hecho que algunos demócratas pronostiquen que su partido podría lograr avances en las elecciones de medio mandato comparables a la «ola azul» de 2018 durante el primer mandato de Trump.

«Los demócratas solo tienen que seguir recordándole a la gente que él prometió bajar los precios, y todavía están subiendo», dijo el estratega demócrata Brad Bannon sobre Trump. «Y ahora van a subir aún más porque los precios de la gasolina pueden aumentar los precios de todo lo demás, incluso en el supermercado».

___

NY1 Noticias en WhatsApp. Ahí encontrarás las noticias más relevantes sobre lo que sucede en Nueva York, lo mismo que otras coberturas sobre el resto del país, Latinoamérica y el mundo. Haz clic en este enlace para acceder al canal. De antemano te agradecemos si te conviertes en uno de nuestros seguidores y expresas con un emoji tu reacción ante lo que publicamos.



Source link

Related Articles

Ultimos Articulos