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viernes, marzo 20, 2026
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Jonathan Isaac sigue sin aparecer tras casi dos años de dura lesión



Uno de los grandes enigmas de la burbuja de 2020 que organizó la NBA tiene nombre propio. Se llama Jonathan Isaac. Sus Magic, después de aquella participación, cayeron estrepitosamente en una reconstrucción dura que ahora lidera Jamahl Mosley y en la que hay multitud de jugadores jóvenes (Cole Anthony, Mo Bamba, Jalen Suggs, Wendell Carter o los hermanos Wagner). Hay otro que ha salido de una lesión importante recientemente, Markelle Fultz, y otro que está a prueba para ver si su físico aguanta el calendario, Bol Bol, pero el caso de Isaac es más sangrante que ninguno. Isaac estaba ganando mucha presencia tanto en números como en importancia para las victorias que logró su equipo hasta que su rodilla dijo basta. Una rotura del ligamento cruzado anterior le dejó KO en el evento del año en el baloncesto, un novedoso torneo para acabar la temporada 2019/20 sorteando, como se pudo, el peligroso COVID-19. Y hasta hoy.

La franquicia, utilizando a su presidente de operaciones (Jeff Weltman) para ello, ha comunicado que Isaac seguirá recuperándose y que su concurso está descartado también para esta campaña. Volverá, se espera, en la siguiente. «Lo primero de todo será el cuidado de nuestros jugadores, ésa será nuestra prioridad siempre. Pese a que continúa yendo día a día con su rehabilitación, sobre todo reforzando su cuerpo, hemos llegado al punto en el que tenemos que ser tan prudentes como para decir que no va a jugar esta temporada. Francamente, llegamos tarde para introducirle en la dinámica y que juegue partidos de lo que queda de curso»dijo Weltman en un comunicado oficiales.

En su partido oficial, si se cumplen estos próximos plazos, habrán pasado dos años. Los problemas de Isaac en esa rodilla se remontan al principio de 2020. Se le quiso reservar hasta el final de esa temporada después que tenía que parar en enero, pero la pandemia explotó en marzo y la campaña se reanudó excepcionalmente en julio. Isaac estaba preparado para volver a la cancha, lo hizo y se dañó la articulación hasta romperse en una entrada a canasta que protagonizó en el encuentro de los Magic contra los Kings el 3 de agosto de ese año.

Jonathan Isaac, ahora con 24 añoshabía elevado sus medios una barbaridad (11’9 puntos, 6’8 rebotes, 1’4 asistencias, 2’3 tapones, 1’6 robos) en la campaña en la que se lesionó. Se había convertido versátil ya en uno de los interiores más de la Liga y opositaba tanto para el premio de mejora como para el defensivo.

Jonathan Isaac, entre religión y controversia

En aquella burbuja de Florida él fue el único jugador de los Magic que no se arrodilló cuando sonaba el himno. Además fue el único que no se puso la camiseta del movimiento Black Lives Matter, en su lugar conservado la de juego. Hubo otro jugador que siguió una deriva parecida, Mayers Leonard, y curiosamente tampoco está en la NBA pero porque fue despedido por unos comentarios antisemitas. Siendo Isaac de raza negra, extrañó verle de pie en el parqué en un momento tan representativo en el que los jugadores alzaban la voz usando esta plataforma para combatir la desigualdad contra la comunidad negra. El BLM creció en aquellos meses por el asesinato casi televisado de George Floyd y el tiroteo a un desarmado Jacob Blake, dos ciudadanos negros.

Después del primer partido de la burbuja, contra los Nets, el jugador pasó por la rueda de prensa para explicar por qué no se había adherido a la protesta de sus compañeros. «Creo en el Black Lives Matter, creo que las vidas de los negros importan. He pensado mucho en ello y creo que llevar la camiseta de Black Lives Matter no va de la mano con que te importan las vidas de los negros. Había que tomar una decisión y decidió no ponerme la camiseta»expresó. «No considero que hincar la rodilla o una prenda sean la respuesta», agregó. ¿Sus razones? «Yo lo que creo es que las vidas de los negros están respaldadas por el Evangelio. Todas las vidas lo están. Aunque se hagan cosas mal y haya momentos en los que valga más acusar con el dedo a ver quién lo ha hecho peor. La Biblia nos dice que estemos a la altura de la gloria de nuestro dios y que aquel sea humilde y se arrepienta de sus pecados al final del día verá todo con una luz diferente..

Su legado religioso viene de lejos y es lo que le lleva a ser un personaje especial en el vestuario de los Magic. Justo al llegar a la NBA, sabiendo la fe que tiene y lo importante que es para él, algunos compañeros fueron con él a un sermón que daba en Orlando. Concretamente, en la sede de la Jump Ministries Global Church. Con sólo 22 años, aquella temporada de la lesión, fue nombrado pastor de la congregación por sus aportaciones a la misma.

Isaac, que cuenta con familia portorriqueña y sancristobaleña, nació en El Bronx, barrio de Nueva York, y fue criado por su madre junto a sus cinco hermanos. La religión cristiana está muy presente en sus manifestaciones y es el vehículo que adquirió para pedir la excepción médica por la que se saltó el proceso de vacunación en el que han introducido más del 90% de los jugadores de la NBA en estos dos años.



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