Investigadores de transporte de la Universidad de Nueva York, creen que hay concentraciones “alarmantemente dañinas” de lo que podrían ser partículas tóxicas en el metro.
El equipo adoptó la calidad del aire a bordo del tren, en 9 líneas del metro en diciembre del 2020 – 2021.
También estudie la calidad del aire, en más de 340 plataformas, en casi 300 estaciones.
La conclusión, fue que, dentro, las partículas de hierro, en el aire eran unas 140 veces más altas que en el aire exterior.
La peor estación identificada fue la de la calle 181 a lo largo de la línea 1.
Otras partículas marcadas incluyen silicio, cobre, níquel, entre otras.
Los resultados también sugirieron que cuando las puertas del tren se abren, la mezcla de aire entre la plataforma y los vagones ve un rápido incremento de estas partículas dentro de los vagones del tren.
Las líneas usadas en este estudio fueron los trenes 1, 3, 5, 6, B, C, F, M y R.
Los investigadores creen que las partículas, pueden provenir de la fricción cuando los trenes pisan los frenos, así como del trabajo de construcción del tránsito.
En respuesta, el director de comunicación de la MTA, Tim Minton, dice, y citamos:
“Hemos realizado pruebas previas de calidad del aire en trenes subterráneos que operan en todo el sistema subterráneo y no encontramos riesgos para la salud. La seguridad de los usuarios y empleados es siempre nuestra máxima prioridad”.
