El accionar del alcalde Eric Adams vuelve a estar en tela de juicio, luego de pedir el martes a las agencias de la ciudad que reduzcan su presupuesto en otro 4% para 2024 y años futuros.
Se trata de menos dinero para la policía, los bomberos, el transporte público, la seguridad vehicular, sanidad y muchos otros de los que especialmente dependen comunidades de bajos recursos.
«El recorte de la policía si aquí en la esquina ahorita mismo no sé lo que me vaya a pasar atrás», dijo Aurora Morán, vecina de Washington Heights.
Morán dice que le preocupa en específico la limpieza de las calles en su vecindario de Washington Heights. Encuentra contradictoria la guerra de Adams contra las ratas, por ejemplo, y quitar recursos a los que recogen basura.
«Es una verdad (que) en Washington Heights casualmente estamos llenos de ratas. Cómo va a hacer ese corte a las oficinas públicas si está ahí incluido», dijo Morán.
La última ronda de recortes llegó el martes después de que el Concejo Municipal rechazara el presupuesto del alcalde de casi $103 mil millones de dólares porque no invierte en programas claves para los neoyorquinos más vulnerables.
Como si fuera poco, el ayuntamiento ha justificado el pedido diciendo que parte de la culpa la tienen los nuevos inmigrantes que han llegado a la ciudad. En ellos, según Adams, se ha gastado más de 800 millones de dólares. Activistas lo ven como un intento bajo de «chivo expiatorio».
«800 millones de dólares podrían haber dado mucho para el desarrollo de soluciones de vivienda permanente para todos los neoyorquinos sin hogar. En lugar del desperdicio actual, las payasadas, y el teatro político que ha elegido la administración de Adams», dijo Ariadna Phillips, organizadora Colectivo de Ayuda Mutua.
En los recortes hay dos excepciones. el departamento de Educación y CUNY, que estarán sujetos a un 3%.
Paradójicamente los jefes de las agencias han recibido instrucciones para que evadir despidos y evitar el impacto en los servicios cuando sea posible.
Adams dice que no tiene pero un informe revela que en multas de cámaras de tráfico, estacionamiento, en juicios y audiencias fondos administrativos y cargas de bienes raíces, deudores no han pagado más de 2 millones de dólares en efectivo.
Los críticos dicen que la ciudad debería cobrar antes de cortar servicios.
«Es francamente inaceptable que los bolsillos del alcalde estén llenos de dinero y sin embargo Adams siga exigiendo que la ciudad reduzca los programas sociales al mínimo», agregó Philips.
La incertidumbre en Albany es porque se estima que la ciudad enfrenta un déficit presupuestario de más de 6 mil millones de dólares para 2027.
